LUNA NUEVA : LA SEMILLA
Luna Nueva · Umbral de inicio y siembra
La Luna Nueva se produce cuando el Sol y la Luna se encuentran en conjunción, alineándose en el cielo. En este momento, la Luna se sitúa entre la Tierra y el Sol, por lo que su cara iluminada no es visible para nosotras. Exteriormente hay oscuridad, pero interiormente se abre un potente espacio de creación.
La Luna Nueva marca un umbral sagrado: un cierre y un inicio al mismo tiempo. Es el punto en el que dejamos atrás aquello que ya cumplió su función y abrimos espacio a lo nuevo que comienza a gestarse. Nos invita a soltar lo que ya no acompaña nuestro crecimiento para dar paso al nuevo yo que está tomando forma.
Es importante comprender que las semillas que plantamos en Luna Nueva no alcanzan su plena expresión hasta la próxima Luna Llena en el mismo signo, aproximadamente seis meses después. Por eso, lo que iniciamos ahora tiene un recorrido más largo de lo que parece: es un proceso de maduración, confianza y coherencia interna.
Las Lunas Nuevas son un momento ideal para intencionar aquello que deseamos trabajar durante los próximos seis meses, alineando nuestros deseos con un propósito profundo y consciente.
La energía de esta fase invita al recogimiento, a volver a la raíz interna y escucharnos con honestidad. Es un tiempo propicio para la calma, la introspección y la intimidad con una misma; para nutrirnos, restaurar la energía y prepararnos antes de dar nuevos pasos hacia fuera.
Podemos acompañar este momento con un ritual sencillo o, simplemente, permitirnos estar presentes en silencio, observando nuestras sensaciones, emociones y anhelos. En esa quietud, la vida nos guía hacia aquello que está verdaderamente alineado con nuestro corazón y nuestra verdad interior.
La Luna Nueva trae una energía de limpieza interna y siembra. Es tiempo de depurar, ordenar el espacio interior y comenzar a dar forma a nuevos proyectos, metas e intenciones. Aquí plantamos las semillas que crecerán con el paso de los ciclos.
Para manifestar, el primer paso es escuchar la intención que nace desde dentro. Sentirla en el cuerpo, reconocerla con claridad y luego escribirla en positivo y en presente, como si ya formara parte de nuestra realidad, permitiéndonos experimentar la emoción de que ya es nuestra.
Esa intención necesita ser desgranada en pasos más pequeños y conscientes. Cuanto más clara y detallada sea, más fácil será sostenerla en el tiempo. Cada una de esas partes se trabaja a lo largo de los siguientes seis meses, acompañando el proceso con presencia y coherencia.
Y, a veces, cuando la intención nace directamente del alma, llega mucho antes de lo que imaginamos, te explico más en Reglas de Oro para manifestar.
¿y tu alma qué va a intencionar esta próxima Luna Nueva? necesitas un paso a paso? Te leo
Te espero en nuestro CIRCULO LUNAR
Carmen





